Poner al trabajo doméstico, o mejor dicho el trabajo de reproducción de la fuerza de trabajo, en el lugar que corresponde significa vincular inmediatamente la opresión particular de las mujeres a su fundamento material: la reproducción capitalista. Se trata necesariamente de poner en cuestión la familia, la monogamia, la sexualidad y los cuidados, sin aislar todo esto del trabajo, el salario, el antagonismo social y el Estado. Esto nos da también una indicación para la lucha, donde la opresión y la explotación se encuentran indisolublemente vinculadas. No para hacer el trabajo doméstico más eficiente sino para asumir su condición de clase y de sexo. Para que no haya ni clases ni división sexual del trabajo. Luchar para ver más allá de las cuatro paredes de los hogares, pero también dentro de ellos.
El fundamento de la sociedad capitalista es la dictadura del valor en proceso y la utilidad de los objetos producidos son solo un medio, el llamado valor de uso es solo un soporte del valor de cambio, del valor valorizándose. Pero nada en ninguna parte posee naturalmente una cualidad tal como el valor. Esta es consecuencia del modo en que la sociedad organiza su producción. El valor y la mercancía, así como el dinero o el trabajo no son datos neutrales y transhistóricos, y mucho menos naturales y eternos, se trata de categorías básicas del capitalismo. Valorizar la vida no significa poner la vida en el centro sino, por el contrario, situarla en la balanza económica. Contenido: ▪ Presentación ▪ Mercancía y valor Las aventuras de la mercancía El valor contra la comunidad humana ▪ Acerca de los fundamentos lógicos e históricos de la sociedad capitalista ▪ El trabajo abstracto y el valor como abstracción real La crítica del valor en su dimensión cuantitativa y cualitativa ▪ La ley del valor ▪ Crítica a las críticas de la teoría marxiana del valor La utilidad marginal ¿qué tiene más valor, un diamante o una botella de agua? ▪ La valorización del valor: el plusvalor Explotación capitalista: salario, trabajo y fuerza de trabajo Las formas de la explotación: plusvalia absoluta y relativa Plusvalor y ganancia: iguales pero diferentes Crédito e interés "Minusvalías" Productividad y estandarización Renta de la tierra ▪ Contradicciones capitalistas La socialización privada de la producción capitalista La contradicción capital-trabajo El proletariado como contradicción Valorización/desvalorización▪ Notas sobre el capital ficticio Los límites del capital ficticio ▪ No hay política contra la dictadura del valor ¡Contra el estado! NOTA: disponibles números anteriores en catálogo de DDT.
Partiendo de la irrupción del movimiento obrero en la escena social y política de mediados del siglo XIX, en estas cinco apasionantes intervenciones José Antonio Fortes repasa la Comuna de París, su represión y el papel ideológico que a partir de entonces ha venido jugando la intelectualidad orgánica al propagar la animadversión ante cualquier conato de rebeldía proletaria; el invento de la llamada «literatura obrerista» y sus efectos; las fermosas coberturas con que la ideología ha venido ocultando o haciendo desaparecer las realidades concretas ?por ejemplo, sustituyendo los crímenes políticos por crímenes pasionales en la literatura?; la situación de los escritores en la mal llamada «Guerra Civil» y los servicios de clase que prestaron y aún siguen prestando al Capital; la diversificación de ese Capital por acción de una ideología que se materializa de distintas formas: llámense religión, urbanismo, tecnología, cultura, literatura?
Fortes aborda la realidad de las distintas clases sociales en relación con sus diferentes posiciones y situaciones de producción o explotación; realidades sociales, políticas, históricas, culturales? ¿Qué lugar ?de clase?ocupa el intelectual y qué servicio presta?, ¿cuál es su función ideológica? ¿Qué se ha querido hacer pasar por y en base a qué particulares intereses? ¿Qué se nos ha querido ocultar y por qué? ¿Qué textos han sido borrados del mapa? ¿Existieron ?o existen? otras literaturas frente a ?o en pugna con? la Literatura?? El resultado es una concepción sin contemplaciones ?«ya no es tiempo de contemplaciones»? de la función que cumple la ideología y más en concreto su residual sector de producción y marketing literario, la literatura y sus servidores, en la defensa y perpetuación del dominio capitalista, todavía hoy en medio de una de sus más salvajes orgías financieras.
Pietro Carta y Paolo Mannoni son de la misma quinta: 1899. El padre de Pietro está a cargo de las tierras del padre de Paolo, don Pasqualino Mannoni, de los Mannoni que se hicieron ricos con el pecorino. Viven en el pequeño pueblo de Lollove, en pleno corazón de Cerdeña, y juntos se crían al aire libre, bajo la estricta supervisión de Annica, la gobernanta. El señorito Paolo, frágil y dependiente, va a la escuela y se precia de enseñar a Pietro a leer y a escribir. Pietro, fuerte como una cría de muflón, presume de conocer todos los secretos de la naturaleza. En el continente ha estallado la Gran Guerra, y llega el día en que Paolo es llamado a filas y que Pietro, por un pacto entre familias, se ve obligado a alistarse también. Pero en el frente esos pactos de clase son papel mojado, igual que la brecha entre ricos y pobres.
Desde los albores de la era industrial, la mejor y casi única arma de los y las trabajadoras contra la explotación de su fuerza de trabajo ha sido la acción colectiva. Gracias a ella, a lo largo del último siglo y medio y en prácticamente toda la geografía del planeta se han repetido experiencias de ocupación de fábricas, constitución de consejos obreros y democratización de los centros de trabajo. Los colectivos que protagonizaron esas luchas no necesitaron grandes referencias previas; la ocupación de los medios de producción y su autogestión por parte de los trabajadores parece emerger como expresión genuina y directa de los intereses históricos y materiales de sus protagonistas.
A lo largo de este volumen documentaremos algunas de esas experiencias. Expondremos primero el debate teórico que las ha acompañado para sumergirnos enseguida en luchasdesarrolladas tanto en sociedades capitalistas como bajo formas de socialismo de Estado. Desde finales del siglo XIX hasta las primeras décadas del XXI recorreremos diferentes manifestaciones de un movimiento que hasta el momento apenas ha salido de las sombras. Nuestro objetivo es poner el foco sobre esos momentos de empoderamiento de los y las trabajadoras y revelar la importancia de las luchas obreras contra formas de control autocráticas o injustas impuestas, ya vengas impuestas por el capital, por empresas, por sindicatos tradicionales o incluso por partidos o burocracias estatales. Porque en última instancia, confiamos en que esas formas de lucha sirvan para alimentar el deseo de construcción de nuevas de democracia obrera.
¿Qué sucede cuando la violación no es un hecho aislado sino el producto de una estrategia planificada de control y aniquilación de una comunidad o una etnia? ¿Pueden los cuerpos racializados, migrantes, ubicados históricamente por debajo de la línea de lo humano, tener algún tipo de restitución legal en una Europa racista, colonial, capitalista y heteropatriarcal cuando son violados? ¿Qué sucede cuando la denuncia de una violación es utilizada para atacar a un colectivo por motivos raciales, como sucedió en Colonia recientemente? ¿Qué ocurre cuando ni siquiera puedes señalar a tu violador o vengarte de él? ¿Cómo modifica el análisis el hecho de que los cuerpos designados como violables sean también los de los hombres, como sucedió en la cárcel de Abu Ghraib? ¿Por qué las 43 niñas violadas y asesinadas en Guatemala apenas despertaron campañas de apoyo internacionales? ¿Hasta qué punto la cultura de la violación está inserta en nuestra cultura cristiana?
Los textos de Brigitte Vasallo, Úrsula Santa Cruz, Deyanira Schurjin y Ana Llurba plantean todas estas preguntas, pero también la certeza de que es necesario análisis mucho más profundos, capaces de matar de una vez por todas al colono racista y patriarcal que los blancos llevamos dentro.
«El 1 de mayo es un momento de afirmación, de amor a la vida y de llegada de la primavera, así que ha de ser algo así como el principio del fin del sistema capitalista de explotación, opresión, guerra y miseria generalizada y trabajo esclavo». Esto escribe el famoso historiador Peter Linebaugh en este compendio esencial de reflexiones sobre un 1 de mayo tan denigrado y al mismo tiempo tan glorioso y eléctrico.Es un día en el que el rico y el poderoso se esconden llenos de miedo y hacen que el parlamento prohíba la fiesta de mayo –un día magnífico y descontrolado de renacimiento, renovación y rechazo–. Estas reflexiones sobre el rojo y el verde –en los cuales probablemente descansa la única esperanza para el futuro– están pobladas por las opiniones de la anarco-comunista nativa americana Lucy Parsons, el movimiento sindical Dodge Revolutionary Union Movement, Karl Marx, José Martí, W.E.B. Du Bois, Rosa Luxemburg, SNCC y una larga lista de nombres sensibles y ricos.
www.viruseditorial.net10 €160 págs 978-84-92559-92-3FolletosT Palabras clave: Anarquismo, antropología, emancipación, autonomía social, libertad, antiestatismo, sociedades sin Estado, asamblearismo, horizontalidad¿Qué distancia hay entre el anarquismo y la academia? ¿Y entre la antropología y el anarquismo? Estas preguntas son comprensibles en la medida en que, como ha afirmado Da-vid Graeber, el ámbito académico se basa en una separa-ción entre la teoría y la práctica que choca con la impor-tancia para el anarquismo de la relación entre práctica y pensamiento, y entre fines y medios.El autor considera que «más que una Gran Teoría, podríamos decir que lo que le falta al anarquismo es una Base Teórica: un mecanismo para confrontar los problemas reales e inmedia-tos que emergen de todo proyecto de transformación». La pre-gunta, por tanto, es: «¿qué tipo de teoría social puede ser real-mente de interés para quienes intentamos crear un mundo en el cual la gente sea libre para administrar sus propios asuntos?». La supuesta debilidad del anarquismo en el ámbito teórico es, en realidad, la fuerza de unas prácticas políticas capaces de convertirse en herramientas útiles en contextos históricos y geo-gráficos diferentes, como se ha reflejado en movimientos socia-les como la antiglobalización o el 15M, a través de dinámicas asamblearias, y de democracia y acción directas.Fragmentos de antropología anarquista aborda la importan-te vinculación entre anarquismo y antropología, entendiendo a los antropólogos como «el único grupo de científicos sociales que conocen las sociedades sin Estado que existen en la actua-lidad; muchos han vivido en zonas del mundo donde los Esta-dos han dejado de funcionar o como mínimo han desapareci-do de manera temporal».
En estos diarios, contemporáneos de la guerra civil en España, Mary Low (Poeta y militante trots-kista anglo-australiana. ) y Juan Breá (Escritor cubano de ascendencia india-siboney y francesa, vinculado desde joven a la van-guardia revolucionaria y surrealista. ) nos ofrecen la oportunidad de vivir las ansias de libertad de los primeros meses de la revolución social tras el golpe de Estado fascista, cuando la burocracia y el conflicto bélico no habían ahogado aún los anhelos de transformación.
A través de una serie de estampas íntimas del día a día, Low y Breá nos muestran cómo podemos ser cuando tratamos de comportarnos como seres humanos y no como engranajes de una máquina capitalista. Los cafés abren de madrugada; los cines y teatros siguen programando irreverentes; los soguillas se mueven frenéticos por la estación de Francia; las vecinas salen poderosas a charlar a la calle; se agilizan los divorcios y matrimonios; incluso hay quien se echa la siesta. Este contraste rompe con el relato de la historiografía oficial que impone que la vida cotidiana desapareció durante la Guerra Civil. Y completa la narrativa sobre la expropiación y la colectivización en fábricas y campos.
Este «cuaderno rojo» reúne, por primera vez, la traducción íntegra de Red Spanish Notebook —completando el trabajo iniciado por Alikornio con Cuaderno rojo de Barcelona— y contribuye así a llenar el vacío todavía existente sobre el período revolucionario de la Guerra Civil, antes de que la República quedase atrapada entre la reacción burguesa y el chantaje estalinista.
«Durante varios meses, mucha gente creyó que las personas eran iguales y debían actuar según su creencia. El resultado fue una sensación de liberación y una esperanza difíciles de concebir en nuestra atmósfera contaminada por el dinero. Es aquí donde reside el valor de Cuaderno rojo de la guerra de España.» —George Orwell, Time & Tide
El grupo DAS (Deutsche Anarchosyndikalisten) fue la organización que agrupó a los anarcosindicalistas alemanes exiliados del nazismo en la capital catalana. Entre sus principales tareas estuvo la de vigilar la expansión del partido nazi por estas latitudes y coordinar la incorporación de los voluntarios alemanes en el frente de Aragón, vehiculada a través de la Centuria Erich Mühsam en la Columna Ascaso.
Su trabajo más certero y desconocido fue el desmantelamiento de la red nazi que operaba en Barcelona desde el Consulado General de Alemania y que daba apoyo al ejército franquista. Sin embargo, tanto sus protagonistas como su papel capital en la lucha antifascista han sido obviados por las implicaciones que tuvieron sus acciones en el conflicto en torno al control del orden público en Cataluña.
Este perspicaz ensayo evidencia las contradicciones y ambigüedades de la Generalitat y el Comité Central de Milicias Antifascistas respecto a la Alemania hitleriana entre julio y noviembre de 1936, en una coyuntura en que las Patrullas de Control desempeñaron un papel significativo —particularmente los grupos de investigación de la CNT y la FAI— en la neutralización e intimidación de los aparatos del nazismo en Barcelona.
Su lectura ayuda a unir las piezas de aquella emigración política durante la Segunda República española y nos acerca al anarcosindicalismo internacional de entonces, cuando la resistencia antifascista no estaba de moda.
«Cuando se creía que ya se sabía (casi) todo de la Guerra Civil, resulta que en un único libro surge un cúmulo de noticias nuevas.»Walther L. Bernecker (Universidad de Erlangen-Núremberg)
Mediante la relectura de diferentes experiencias históricas y contemporáneas —las revoluciones francesa y soviética, el verano español de 1936 o la Primavera Árabe—, Éric Hazan reflexiona en este libro sobre las revueltas que vendrán y, sobre todo, sobre sus posibilidades de éxito en un contexto como el actual.
El autor desmonta el convencionalismo según el cual las revueltas estarían asociadas a una dirección política que guía sus pasos hacia la victoria; cuestiona radicalmente la idea de vanguardia, y muestra que los grupos dirigentes suelen ir a ciegas y por detrás de los momentos insurreccionales; e, incluso, desvela cómo aquellas intentonas prefabricadas desde las cúpulas organizativas resultan en estrepitosos y a menudo sangrientos fracasos. Además, pone en tela de juicio el uso de las lógicas del parlamentarismo liberal como mecanismo legitimador de una revolución, considerándolo un factor decisivo para la caída de algunas de las insurrecciones pasadas.
La dinámica de la revuelta no es un libro de historia ni un panegírico nostálgico, sino una inteligente y optimista agitación en torno al presente y el futuro.
Londres, 1976. Escrito y publicado a los piques, «Punk la muerte joven» se independiza de su autor, y la única copia del escrito antecesor termina en una basura. 43 años después, una amiga londinense le envía un puñado borradores llenos de tachaduras y anotaciones marginales. Una noche de insomnio de 2018, Juan Carlos empieza a pasarlas a la notebook sin caer en la tentación de adaptar la prosa a cómo la escribiría ahora. Solo recompone páginas faltantes. El resultado es este mix de realidades e imaginarios en formato diario donde transita squats, barrios tenebrosos, disquerías, librerías, pubs, levanta flyers, lee todo fanzine que cae en sus manos, y cruza personajes como Alex Trocchi, representante de aquel Letrismo de los años 50 que derivó directo en el Situacionismo. Y Colin Wilson, autor de “The Outsider”. Y John Berger. Mientras, rastrea los pasos de un chico que escribe con las tripas y el corazón traspasados por una aguja, el epítome del ethos punk, el crudo desgarro con el que deber ía comunicarse todo esto.La tocada de fondo de Kreimer es atravesada por la desesperación de “no saber y saber” de tanta muerte que ocurría en Argentina durante esosaños.
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