muñecon con megáfono gritando

DDT-K BEHAR ZAITU!


Nos mudamos de local y necesitamos tu ayuda para que este colectivo autogestionado y antiautoritario continúe fumigando ideas venenosas, liberando un local para la contracultura y la resistencia en Bilbo.


COMUNISMO DE LA SALUD

Un manifiesto de los desechables
Beatrice Adler-Bolton y Artie Vierkant
https://ddtbanaketak.com/web/image/product.template/72731/image_1920?unique=f40b1ff
(0 review)

17,00 € 17.0 EUR 17,00 € BEZa barne

17,00 € BEZa barne

Not Available For Sale

    This combination does not exist.


    Barne erreferentzia: 9788485209590
    Formato: rústica con solapas
    Editorial: Irrecuperables
    Genero: Salud, anticapacitismo
    Idioma: cast
    Colacion: 252
    Coleccion: la otra locura 5
    Pais de edicion: Madrid
    Fecha de edición: 9-2024
    Fecha de entrada: 5-2026

    Escrito por Beatrice Adler-Bolton y Artie, veteranos activistas por la justicia de la discapacidad y la atención sanitaria, Comunismo de la salud examina en primer lugar cómo el capital ha instrumentalizado la salud, la discapacidad, la locura y la enfermedad para crear una clase considerada "desechable", es decir, una carga fiscal y social.


    Demarcar a los sanos de los excedentes, a los trabajadores de los "no aptos" para trabajar, argumentan los autores, no sólo sirve para socavar la solidaridad, sino para marcar a poblaciones enteras de cara a la extracción por parte de las industrias que han surgido para gestionar y contener a esta población excedentaria. A continuación, se examina la grave amenaza que el capital representa para la salud pública mundial, así como los escasos movimientos en todo el mundo que han desafiado con éxito la economía extractiva de la salud, destacando sobre todo el SPK (Sozialistisches Patientenkollektiv) surgido en el contexto del movimiento antipsiquiátrico y las visiones de la época sobre cómo debería evolucionar la práctica médica y psiquiátrica


    En última instancia, sostienen Adler-Bolton y Vierkant, no conseguiremos derrotar al capitalismo hasta que separemos la salud del capital. Para ello será necesaria una nueva política radical de solidaridad que se centre en el excedente, basada en la comprensión de que no debemos basar el valor de la vida humana en la voluntad o la capacidad de ser productivo dentro de la economía política actual. Resulta, en fin, que el capital teme a la salud.