CABALLO MUERTE es un recorrido a través de distintos procesos emocionales mezclando elementos del noise pop, el dance punk y el doom, con una composición de batería, bajo, guitarra y voz y estructuras que van desde las armonías frías y atonales de la música electrónica, hasta compases flamencos, distorsiones y ruidos industriales. Cada uno de los temas nace de la experimentación musical y la necesidad de exteriorizar el duelo, dando forma un puzzle con piezas diversas como un beat de rabia contenida con melodías enfrentadas, una violenta oda a la ansiedad, o un canto a la depresión con explosiones de doom. El conjunto total da forma a un trabajo muy personal, donde distintas raíces musicales y un sonido opresivo proporcionan un hilo conductor a las historias de sus canciones, con escenas a caballo entre Lorca y Pizarnik, sobre una base caótica y distorsionada.
