Nos mudamos de local y necesitamos tu ayuda para que este colectivo autogestionado y antiautoritario continúe fumigando ideas venenosas, liberando un local para la contracultura y la resistencia en Bilbo.
Con una mirada sincera e íntima Margrit Schiller narra su historia, desde la infancia en una familia conservadora, marcada por los secretos y traumas del nazismo y la segunda guerra mundial, pasando por su despertar político en un entorno estudiantil radical al principio de los años 70. Hija de su tiempo, observando el mundo con una mirada crítica, empieza su camino de militancia en colectivos de la izquierda radical, y eventualmente las pequeñas y grandes decisiones de la vida le llevan a conocer a las personas que formaban el núcleo de la RAF (Rote Armee Fraktion, organización armada de la extrema izquierda alemana de la década de 1970 y 1980)
Su camino se puede entender como los corrientes que a veces nos arrastran de un pequeño arroyo hacia los ríos más agitados y inevitablemente hacia mar abierto, cada paso que tomamos en una dirección nos encamina hacia un destino cada vez más inevitable. Mientras su determinación de luchar contra los sistemas de dominación se va afirmando, ella decide entrar en la clandestinidad como integrante de la RAF, sabiendo que esta decision no tiene vuelta atrás.
Su tiempo en la clandestinidad se acaba pronto, con su detención, y así empieza una larga batalla por la vida durante los años en prisión, en diferentes cárceles de alta seguridad y de aislamiento total. A pesar de las condiciones extremas a las que están sometides les preses polítiques, no dejan de luchar juntes e individualmente, hasta las últimas consecuencias.
La voz de Margrit Schiller nos acerca a estos territorios de la lucha dónde nos cuesta transitar, estos lugares dónde habitan el miedo, las debilidades, las dudas, y el reconocer nuestros límites. Justamente esto hace de Una dura batalla por los recuerdos algo más allá de una autobiografía de una persona que estuvo en los grupos armados de los años 70, y se convierte en un testimonio valiente sobre su época, de una mujer que, eligiendo su propio camino, no dejó de luchar.
A comienzos de los años 2000, el consenso de Silicon Valley se desmorona. Desigualdades enormes, estancamiento de la productividad, inestabilidad endémica… la nueva economía no ha hecho su aparición. Los algoritmos son omnipresentes, pero eso no significa que el capitalismo se haya civilizado. Por el contrario.La tesis de este libro es que con la digitalización del mundo se produce una gran regresión. Retorno de los monopolios, dependencia de los sujetos a las plataformas, confusión de la distinción entre lo económico y lo político: las mutaciones en marcha transforman la calidad de los procesos sociales y dan una nueva actualidad al feudalismo. La obra comienza por proponer una genealogía del consenso de Silicon Valley, poniendo de manifiesto las cinco paradojas que lo socavan.Luego se despliega la tesis central, acompasada por desarrollos sobre los GAFA, las cadenas globales de valor o incluso el sistema de crédito social chino. Las grandes firmas se disputan el ciberespacio para tomar el control sobre las fuentes de datos. Los sujetos están atados a la gleba digital. En el orden económico que emerge, los capitales abandonan la producción para concentrarse en la depredación.
¿Qué pasó en el Lieja? ¿Y en el Hotel Monbar? ¿Por qué bailamos tanto repitiendo el nombre de Sarri? ¿Tiró el heavy metal el muro de Berlín? ¿Cuándo pudo la momia de Lenin acabar en Parla?
El pasado antinazi del estilista Vidal Sassoon. Los “troubles” de Irlanda del Norte. Palmolive abriendo a Joe Strummer las puertas de Andalucía. El maravilloso viaje de Gloria Fuertes. El latido inmortal de Maravillas Lamberto, las hermanas Fandiño, Gladys del Estal, Aitor Zabaleta, David Martín, Guillem Agulló o Carlos Palomino.
Treinta historias donde política y rock se dan la mano, al ritmo de grupos de aquí y allá, de ahora y siempre: The Clash, Kortatu, Berri Txarrak, Dropkick Murphys, RIP, Soziedad Alkohólika, System of a Down, Non Servium, Reincidentes, Kop, Obrint Pas, Zoo, Moscow Death Brigade, Stiff Little Fingers, Su Ta Gar, Scorpions, Sin Dios, Boikot, The Baboon Show, El Corazón del Sapo, Dakidarría, 4 Skins, Kuero, Black 47, Eina, Núcleo Terco y Los Chicos de Molly… con el espíritu incendiario del programa de radio 100Fuegos. Prendemos la mecha.
Una revista dedicada a las ciencias sociales y la literatura que se convertiría en el vocero del anarquismo norteamericano, con comentarios de actualidad social y artículos extensos sobre diversos temas, como el movimiento obrero, la educación, la literatura y las artes, el control estatal y gubernamental, la represión del anarquismo, la emancipación de las mujeres, la libertad sexual
El coronavirus es un gran promotor del civismo. Ayer la policía intervino en Gijón en una casa en la que se juntaban veintiocho gitanos. Migrantes y gitanos. Gente que se toca todo el rato, que se abraza, que grita y mete ruido. El virus se contagia mucho más si gritas y te magreas. El civismo europeo, por el contrario, es de naturaleza silenciosa e individualista. Nada de apelotonarse o tocarse, nada de dar voces. Los cívicos agentes de las multinacionales firman desde su teléfono la destrucción de los humedales de toda una región. Se saludan con el codo mientras acaparan millones de hectáreas de una antigua colonia. Talan un bosque desde Londres, y plantan en él palma africana. Agujerean una montaña para abrir una mina. Deslocalizan en el Sur industrias distópicas que producen decenas de millones de cerdos y de pollos. Luego echan la culpa del origen del ébola y del coronavirus a los murciélagos y a los pangolines. Y miran con horror a esa gente que, venida de cualquier rincón del mundo, no sabe lo que es el civismo.
Marian y Majdou nacieron en los años sesenta del siglo xx, en la Hiniesta (Zamora) y en Atrafa (Chaouen) respectivamente. A pesar de la distancia entre sus pueblos de origen, sus vidas comparten el sello de la violencia patriarcal y de la explotación laboral, y confluyen en un presente de supervivencias. Sus relatos contribuyen a dignificar y validar sus vidas y a entendernos como mujeres.
La desposesión avanza desaforada. En 2020, además de encerrar a toda la población en sus casas, restringir los movimientos a su antojo y barrer los restos de las libertades civiles que aún quedaban en pie, ha logrado situar toda disensión, a cualquiera que planteara una sola duda, en el terreno de la locura o, en el mejor de los casos, de la majadería.
La colección de Pepitas Tenemos que hablar aporta con Los penúltimos días de la humanidad un texto básico para una discusión que no se puede postergar más.
[…] Quizá sea necesario justificar cómo, no siendo virólogos ni epidemiólogos, podemos permitirnos opinar sobre SARS-CoV-2, covid-19, ffp2, kn95 o BNT162b2. Pues bien, no tenemos justificación. Sin embargo, quienes piensen que este propósito es disparatado estarán defendiendo una posición política tan nítida como la nuestra, y desde luego mucho más dogmática. Pero, como vivimos en Durango y Poitiers, es decir, lejos de los centros donde se toman las decisiones y se crea la opinión, pensamos que tenemos la legitimidad necesaria para expresar nuestro rechazo a la forma en que está tratándose la enfermedad causada por el virus, así como a la anuencia general que rodea esta gestión. Nuestra idea es sencilla: la gravedad de la epidemia, innegable, no basta para amparar el recorte de libertades por todas partes, y mucho menos aún el crimen que está cometiéndose contra los más jóvenes. Estamos convencidos, por lo demás, de que muchas personas compartirán gran parte de lo que diremos a continuación, aunque se trate de ideas que cuesta encontrar en la opinión publicada por culpa de un consenso viscoso que sirve para coartar todo tipo de debate. […]
La locura rev(b)elada. Narrativas, experiencias y saberes encarnados se suma a la lucha por construir una salud mental colectiva que reconozca la voz de las personas afectadas por el sufrimiento psíquico. A partir de siete historias de vida, los relatos que presentamos se articulan con una propuesta pedagógica y el propósito de rescatar, desde una perspectiva crítica con el modelo biomédico, diferentes estrategias que nos permitan seguir pensando cómo auto/gestionar. «[...] Los afectos, los cuidados, la escucha, la comprensión, etc., que son las cosas que pasan, o que deberían pasar en esos dos o tres meses entre una visita al psiquiatra y la siguiente, que es la vida real y que es el día a día, lo cotidiano, que todas esas cosas estén siempre presentes y se favorezcan, se extiendan y promuevan. Porque eso, al final, es cuidado. Eso, al final, es salud mental». [del relato de Uxía]
La figura del diablo ocupa un lugar fascinante en la historia europea y una posición nada evidente en la transición del feudalismo a las primeras formas de producción capitalistas, tal y como muestran los siniestros capítulos de persecución de brujas y la erradicación de las culturas comunitarias campesinas de base precristiana. En este libro ya clásico, Michael Taussig observa una trayectoria similar en la imposición de las formas de producción capitalistas entre las comunidades agrarias de América Latina, al tiempo que nos sumerge en el significado social del diablo en el folclore de los mineros bolivianos y los trabajadores del valle del Cauca en Colombia. Todo ello dentro del marco de una evolución histórica que cubre desde la conquista española y el trabajo esclavo en las plantaciones hasta la minería y la agroindustria modernas.
A partir de un original empleo de ciertas categorías marxistas, Taussig nos muestra cómo el fetichismo del diablo media en el conflicto entre los modos capitalistas y precapitalistas de objetivación de la condición humana. Nos enseña cómo las narrativas del pacto con el diablo, en las que el alma se ve embargada por un poder temporal e ilusorio, están ligadas a la alienación y extrañamiento de los trabajadores respecto de las mercancías que producen en el modo de producción capitalista. Y al mismo tiempo, nos devuelve una imagen por completo desnaturalizada del particular fetichismo de nuestra sociedad capitalista, según el cual las mercancías y el dinero pasan a tener una vida propia con independencia de la acción y la voluntad de los actores humanos.
Esta edición se acompaña de un extenso epílogo del autor sobre el valor de su obra treinta años después de su publicación. Taussig valora así algunas de sus ingenuidades originales, al tiempo que de la mano de Benjamin y Bataille nos ofrece una nueva luz sobre los contenidos de la metáfora del pacto con el diablo.
“La década de los sesenta, entre brumas y esperanzas, fue una señal generalizada de protesta anticapitalista, de armamento ideológico cargado de futuro, de ofensiva de quienes
Frantz Fanon había denominado como ‘los condenados de la Tierra’... y de revolución. Entre este jardín de revoluciones y perspectivas liberadoras se alzó la figura inconfundible de un negro americano, que reivindicaba la negritud desde sus asientos más firmes.
Nació y murió en medio de una sociedad sin matices, tan racista y clasista que no cabía en injusticias. Su nombre: Malcolm X. Durante una década fue el polo referencial para miles de compañeros, la mano solidaria que se acercaba a las recientes muestras de las posibilidades que guardaban las explosiones de los humillados. Cuba, Argelia, Tanzania, Oriente Medio fueron etapas exteriores de sus viajes; universidades, refugios, callejones y cárceles sus interiores. Malcolm X fue la razón, la teorización y la experiencia contra el tirano en sus propias tripas. Por eso los mismos aparatos del sistema –como una forma más de hacer de su cacareado estilo democrático– acallaron su voz con unos gramos de plomo” (Iñaki Egaña).
Europa se construye sobre el racismo estructural y negado por un discurso impostado de un continente “sin razas”. Fatima El-Tayeb denuncia esa amnesia racial en Europa, la supresión intencional de los orígenes europeos del concepto de “raza” y, la oportunidad perdida de reconocer a los sujetos racializados europeos dentro del proyecto postnacional de la Unión Europea.
Este libro estudia esta realidad desde los discursos y las prácticas de abajo, de los propios sujetos racializados y de las minorías que practican el queering de la etnicidad en un equilibrio complejo y conflictivo entre el esencialismo y el asimilacionismo.
Racismo y resistencia en la Europa daltónica (cuya primera edición en inglés vio la luz en 2011 y se tradujo al alemán en 2015) construye un relato coral de las resistencias y de la ceguera de la narrativa internalista europea cruzando diferentes enfoques innovadores: la teoría queer, el feminismo de las mujeres de color, la diáspora como hipótesis no apegada a un origen o a una lengua, la creolización, la desidentificación, o la ocupación de los espacios públicos desde el arte o el performance de comunidades minoritarias o migrantes que se identifican de una forma translocal.
En el transcurso de esas conversaciones nos ha acontecido a menudo, a mis interlocutores y a mí, que nos hemos maravillado de nuestra suerte: nosotros aquí, ellos chinos, yo extranjero, desnudando nuestros corazones ¡y diciendo todo lo que se nos pasa por la cabeza! Nuestros caminos podrían haberse cruzado perfectamente ayer en China, pero tendríamos que haber guardado silencio; o incluso si en el transcurso de una clásica visita a su escuela, a su fábrica, a su comunidad, me hubiese sido dado verles y preguntarles, no habrían podido más que recitarme puntualmente la letanía que por convención se exige soltar a los extranjeros… Acerca de este asunto de las relaciones entre chinos y extranjeros, algunos de sus relatos terminan por lo demás por arrojar luz retrospectivamente sobre experiencias que tuve durante mi estancia en China y que, por algún incidente en particular, me provocan un doloroso remordimiento.
En la imponente confrontación de clases que se dio en Francia en 1870-1871 y que tuvo en París su centro de gravitación, nos encontramos en su desarrollo con todo un conjunto de enseñanzas indispensables respecto a la revolución y a la contrarrevolución. El proletariado se tuvo que enfrentar a todos y cada uno de esos elementos de la contrarrevolución que hoy siguen en pleno auge: guerra imperialista, repolarización en campos burgueses, cambios formales en el Estado (imperio por república), recambios en el gobierno, parlamentarismo “revolucionario”, nacionalismo, comunalismo…
Se comprende que organizar en fuerza material las lecciones de ese combate captando tanto las posiciones de fuerza que llevaron al proletariado a hacer temblar la dominación de la burguesía, como de las ideologías, las debilidades, y los errores que finalmente le condujeron a la derrota, es una cuestión fundamental para el triunfo de la revolución social.
El autor(Vagnhärad, 1911 – Estocolmo, 1968) fue un escritor, periodista, traductor y agitador de ideas anarcosindicalistas. Durante la década de los años treinta fue un importante miembro de las SUF (Juventudes Libertarias Suecas). Por azar se encuentra en Barcelona el 19 de julio de 1936 y es testigo excepcional de la resistencia popular contra el alzamiento militar. Fue el encargado de las emisiones para Escandinavia de la radio CNT-FAI.
Después de la Segunda guerra mundial Österberg siguió trabajando como traductor de, entre otros autores, François Villon y D.H. Lawrence. Publicó colaboraciones diarias en los periódicos Arbetaren y Aftontidningen.
Tuvo un hijo con su compañera Margrit Manus. Le dieron el nombre de Faj (onomatopeya de FAI) en honor a la organización anarquista ibérica. Nunca olvidaron Barcelona.
Tras las barricadas de Barcelona -Bakom Barcelonas barrikader- es un texto urgente sobre la revolución libertaria en Barcelona. Se trata de un reportaje más Que de un análisis sobre lo sucedido. Es también propaganda. Propaganda para la causa anarcosindicalista y la causa del pueblo catalán. Se trata también del testimonio de una persona Que cree Que la ansiada revolución social ha triunfado y Que encara optimista la construcción de la nueva sociedad del futuro.
Esta edición comprende además unos artículos Que Axel Österberg escribió para el periódico Arbetaren y Storm, Que no son recogidos en el libro original.
Prólogo de Carlos Taibo.Introducción de Frank Mintz.
El presente texto analiza la vida y la obra de Piotr Kropotkin en sus años finales. “El gran hijo de Rusia”, tal y como lo calificó Emma Goldman, tuvo una presencia fundamental en el desarrollo del pensamiento anarquista tanto en Rusia como en otros lugares. Su imponente obra no se libró de las controvertidas posturas y análisis que el viejo anarquista realizó sobre la Primera Guerra Mundial o sobre las revoluciones rusas. El otoño de Kropotkin nos acerca a momentos finales de su vida en los que reflexiona sobre el papel del anarquismo en la Revolución rusa y a esa época tan emocionante como vertiginosa. Una oportunidad de visualizar los círculos libertarios del exilio ruso y la evolución del ideario del anarquista desde 1905 hasta su muerte en 1921 en la localidad de Dmítrov.
Tan lejos y tan cerca, es la frase tópica que fija las relaciones entre España y Portugal. También aplicable a día de hoy al anarquismo, por más que la realidad en lo antiguo fuera muy otra. La aspiración entre los anarquistas del oriente y occidente peninsular de actuar unidos y en consonancia fue una constante, pero lo cierto es que en el momento presente el desconocimiento en España de la historia del anarquismo lusitano es una lamentable constatación. Olvido o indiferencia. Casi nos reducimos a citar a Germinal Sousa como secretario un tiempo de la FAI, cuando en sentido estricto es una figura menor, muy por debajo por ejemplo de su padre Manuel Joaquim y de un amplio elenco de perso-nalidades. No se subraya, como es fehaciente, que la fundación de la FAI vino más de Portugal que de España. Este librito viene a colmatar, hasta cierto punto, esa ausencia e ignorancia. Nos acerca a los orígenes de la Idea en Portugal y nos sorprende con una masa de militantes, de grupos, de periódicos, de eventos, de organizaciones y hasta de peculiaridades que no hubiéramos sospechado.
Este libro plantea un acercamiento a los procesos político-revolucionarios de Venezuela y Cuba, que produjeron la caída de las dictaduras de Marcos Pérez Jiménez y de Fulgencio Batista, y que siguieron rumbos políticos propios. Todo ello desde la perspectiva de los anarquistas de origen español que, ya fuere desde dichos territorios, o desde otros lugares de su exilio, emitieron sus opiniones e impresiones sobre ambos procesos. En estas líneas se muestra cómo los anarquistas españoles encontraron en Venezuela espacios de sociabilidad, se reorganizaron, generaron redes de solidaridad internacional y trataron de contribuir a deteriorar la imagen exterior del régimen de Franco. En Cuba, por el contrario, el movimiento anarquista local, que poseía una vieja tradición de origen hispano, tendió a desaparecer a medida que los postulados marxistas se convirtieron en hegemónicos.
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